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5 abr. 2020

Tricóptero de Corzo en paracaídas

Se trata de un montaje de un tricóptero que antes, hace algún tiempo, era muy habitual en el Río Tormes. Ahora como casi todo lo bueno... y muchos otros insectos, están desaparecido.
Aún así, todavía emergen algunos ejemplares todos los años sobre el mes de mayo, y las truchas continúan comiéndolo con glotonería. Yo lo sigo montando igual que hace años, me da muy buenos resultados incluso cuando no hay eclosión. Aquí os dejo un paso a paso que creo que será suficiente para aquellos de vosotros que lo queráis montar. Como decía un buen amigo, no imitéis al montador, imitad el montaje, que sea vuestro con todas las consecuencias.
Lo primero es seleccionar una fibras de pelo de corzo para confeccionar el abdomen. Estas son de tinte casero. A mi me gusta darle el toque que se adapte mejor al color del insecto natural.

Cortamos las fibras para no tener problemas con el atado.

Fijamos estas fibras a la tija del anzuelo tal como se muestra en la imagen.

Volteamos las fibras hacia detrás y brincamos con la seda de montaje.

Esta es la forma que adoptará después de haber hecho la brinca.

Seleccionamos un trozo de pelo de corzo de tono beig claro para confeccionar las alas que nos servirán también de poste.

Con un pequeño mechón como el de la foto será suficiente.

Las introducimos en el igualador.

Así quedarán todas las fibras con la misma longitud y las puntas igualadas.

 Las presentamos sobre la tija y cortamos a la medida adecuada.
Atamos fuertemente justo por detrás del ojo del anzuelo.

Seleccionamos una pluma de gallo Hoffman de color oliva oscuro o gris.

Sujetamos la pluma a la que hemos desprovisto de una parte de sus fibras para que no se amontonen al girar sobre el poste.

Damos unas cuantas vueltas hasta ver que quedan uniformemente acondicionadas... 5 ó 6 serán suficientes.

Atamos la pluma justo por detrás del poste. Esto no tiene porqué ser así, también se puede atar en la cabeza.

Ponemos sobre la seda de montaje un poco de dubbing de liebre de color natural, sin que esté demasiado apretado.

Lo colocamos por detrás y por delante del hackle teniendo cuidado de no pillar las fibras del mismo.

La última vuelta la pasamos directamente por encima del poste después de abatirlo hacia detrás y así nos quedará con la forma habitual del tejadillo del tricóptero.

Volvemos con la seda hacia el ojal y atamos con el anudador, siempre con la precaución de no pillar las fibras del hackle.

Así quedará el montaje en una vista lateral. Las fibras hacen las veces de las patas del insecto y le darán flotabilidad.

Por la parte de arriba se ve cómo será la posada posterior en el agua, con el tejadillo y las patas que le dará el soporte y la flotabilidad.